Una línea de sacrificio de pollos ideal y que funcione correctamente debe asemejarse a un «río industrial» preciso, estable y eficiente, con conexiones perfectas entre cada etapa, produciendo un producto consistente e higiénico.
Una línea de sacrificio de pollos ideal y que funcione correctamente debe asemejarse a un «río industrial» preciso, estable y eficiente, con conexiones perfectas entre cada etapa, produciendo un producto consistente e higiénico.
La estabilidad y continuidad son cruciales. Desde el colgado de los pollos hasta el almacenamiento de los productos terminados, toda la línea mantiene una velocidad constante, sin arranques, paradas, congestiones o interrupciones frecuentes.
Esta es la piedra angular de la producción eficiente. La línea debe alcanzar o aproximarse a su capacidad diseñada.
El volumen de sacrificio por unidad de tiempo (por ejemplo, por hora) debe ser estable, y el «rendimiento» (la relación entre el peso del producto terminado y el peso del pollo vivo) debe mantenerse en un nivel excelente dentro de la industria.